cuanto más hago el amor, más ganas tengo de hacer la revolución.
Marx: Mejor un fin espantoso que un espanto sin fin, es el testamento policiaco de toda
clase agonizante.
Y estos jóvenes dicen que la abundancia no basta, que se trata de una abundancia mentirosa. Primero, porque pretende compensar con la variedad y cantidad de los bienes de consumo la
uniformidad y la paucidad de los contenidos reales de la vida: comunicación, amor,
cultura, dignidad personal y colectiva, sentido de la cualidad del trabajo, sentido de
autonomía crítica de los individuos y de las organizaciones, relaciones concretas y
decisivas entre cada hombre y lo que hace, dice, rechaza o escoge.
No hay comentarios:
Publicar un comentario