En un mismo día, he comenzado a leer el hasta ahora último libro de Umberto Eco ('La misteriosa llama de la reina Loana', Editorial Lumen, 2005) y me compré el último disco de Siniestro Total ('Popular, democrático y científico', Loquilandia, 2005). Y, aunque esto no sea una crítica de música o de libros, voy a hablar de ellos.
El disco de ST es simplemente espectacular. Producido por el gran y mítico Joe Hardy, combina sonidos de clara inspiración sureña ('Demasiadas hostias al aire') con otros más parecidos a los temas del 'Made in Japan' (1993) del grupo vigués ('El Loto Azul'), aunque en un tono más agresivo. A simple vista, la música se nota más elaborada, más trabajada, más redonda, más plena. Las líneas melódicas, acentuadas con saxos y trompetas, son perfectas, aunque en algunos casos se pierda bajo unas guitarras que rozan la distorsión. Las letras, así como la impresión que deja después de una única audición, es la de parecerse más a la línea marcada por 'Policlínico Miserable' (1994) que a la iniciada en el ya mencionado 'Made in Japan'. A mi juicio, es el disco de más calidad de ST, aunque sea uno de los menos frescos y el más alejado de sus orígenes si exceptuamos 'La historia del blues (vida y tiempo de Jack Griffin)' (2000).
No seré el primero en elogiar a Eco por su última novela, de la que apenas llevo 50 páginas, pero me resulta inevitable hablar de esta historia sin dejar de parecer que le deba un favor. La sola historia, por muy mal escrita que estuviese, merece la pena: un día un hombre se despierta en un hospital y no recuerda nada de su vida, aunque sí todo lo que aprendió a lo largo de ella. Yambo, lo sabe todo acerda de Alejandro Magno, pero no recuerda que está casado; se sabe fragmentos enteros de libros de memoria, pero no sabe a qué se dedica. En cuanto a la narración, es poesía pura. Las interpolaciones de otros textos, las intrusiones de los pensamientos en la línea narrativa, las imágenes, todo es perfecto... salvo por un punto de falta de veracidad en los diálogos, que no acaban de resultar creíbles.
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