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19 junio 2005

seduciendote

Seduciéndote

Me has estado calentando demasiado, chico

Hiciste con tu fuego extremo que no saliera de casa,

Me quemaba tu ardor, me asfixiaba tu aliento.

Ahora estallo y sonidos de trueno acompañan mi furia

Mis lágrimas barren aquello que me hería

Y sólo puedo ver cieno a mis pies.

En miles de heridas sangra el cielo

Y de ellas una luz eléctricamente destellante

Se vierte encima y deslumbra los ojos.

Hoy, al fin, puedo respirar

Hoy puedo sentirme sucia y libre

Hoy los sentidos vuelven a la vida

Y recuperan el poder de seducir

Al dios Sol, en una tarde de tormenta

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